Reducción de grasa localizada y tensado de piel con energía láser. Mínimamente invasivo, sin internación, con resultados naturales y progresivos.
El Endolaser es un tratamiento mínimamente invasivo que utiliza energía láser para actuar sobre dos frentes al mismo tiempo: reducir la grasa localizada y tensar la piel de la zona tratada.
A través de una microcánula equipada con fibra óptica láser, la energía calórica licúa las células grasas y al mismo tiempo estimula la producción de colágeno en la dermis. El resultado es una piel más tensa y un contorno más definido.
A diferencia de técnicas convencionales, el calor del láser sella los vasos sanguíneos durante el procedimiento, lo que reduce significativamente la inflamación y el tiempo de recuperación. El procedimiento se realiza con anestesia local en el consultorio, sin quirófano ni internación.
Las áreas más frecuentes de tratamiento incluyen el abdomen, la cintura, la cara interna de muslos, los brazos y el mentón. Los resultados se ven de forma progresiva en las semanas posteriores, mientras el cuerpo metaboliza la grasa tratada y el colágeno nuevo se forma.
Simple, controlado y sin sorpresas.
Se evalúa la zona a tratar, el tipo de piel y el objetivo buscado. Se determina si el Endolaser es la mejor opción para tu caso. Primera consulta con diagnóstico incluido.
Con anestesia local, se introduce una microcánula con fibra láser. La energía calorífica actúa sobre la grasa y la dermis de forma simultánea, en el consultorio.
La recuperación es más rápida que en técnicas convencionales. Los resultados son progresivos: la piel se va tensando y el contorno se define en las semanas siguientes.
Se aplica anestesia local antes del procedimiento. La incomodidad es mínima. En los días posteriores puede haber sensación de calor o leve molestia, que se resuelve sola.
Los resultados son progresivos. En las primeras semanas hay inflamación que va bajando. Los resultados más definidos —tanto en contorno como en calidad de piel— se ven entre 1 y 3 meses después.
Es muy versátil: abdomen, cintura, cara interna de muslos, brazos, zona lumbar y mentón (papada). En la consulta de diagnóstico se determina la zona ideal para tu caso.
La recuperación es más rápida que en técnicas convencionales. La mayoría de las pacientes retoman su actividad normal en 3 a 7 días. Se recomienda faja compresora por las primeras semanas.
Generalmente una sesión es suficiente. En algunos casos se puede complementar con sesiones de mantenimiento. Esto se evalúa durante la consulta inicial.
El costo depende de la zona y extensión del tratamiento. En la consulta de diagnóstico se te da el presupuesto personalizado, sin compromiso.